miércoles, 28 de febrero de 2024

Prosa arcana #1

Una nueva oportunidad comienza hoy.

Saber esperar, otorga sus frutos.

No todo lo que se derrumba, se destruye

sino que está en nuestra propia fuerza, levantarnos.

Yo soy el dueño de mi vida.

Yo soy el creador de mi propio destino.

El éxito y la felicidad están a mi alcance

si cambio la forma de ver las cosas.

Necesito mirar en mi interior.

para poder cerrar una puerta y abrir otra.

Antü.

sábado, 11 de agosto de 2018

Carta a mi niño interior

Esta tarde necesite encontrarte. Necesité estar un rato con vos, conversando de la vida, del tiempo y del querer. Pasaron muchos años desde que dejaste de ser parte de mi vida, pero siempre estuviste presente en mis recuerdos.
Hace un tiempo descubrí que no te habías ido, sino que estabas dentro mío, y simplemente yo no te prestaba atención.
Estos días, en que el mundo de los adultos me abrumó, es que extrañe la maravillosa sensación que sentía cuando vos estabas presente, cuando yo era niño.
Quisiera decirte algunas cosas que considero importante, aunque para comenzar puedo decirte que estés tranquilo, que por el camino que vas, estas yendo muy bien.
Te cuento que el mundo que se te viene por delante, es complejo, inquietante y hermoso. Estará repleto de desafíos y obstáculos pero, ¿sabés que?, cuando los superes sentirás una paz increíble.
Me gustaría decirte que no pienses que los demás no te quieren, que trates de darte cuenta de las personas que están alrededor tuyo; ellas tienen muchísimo amor para darte.
No tengas miedo de amar, a pesar que cuando vayas creciendo, vas a ir sintiendo que el amor va de la mano del dolor. Te puedo asegurar, que en un momento, vas a encontrar un amor que te llevará a los lugares mas hermosos e insospechados que existen.
También te quiero decir que no tenes que estar tan pendiente de lo que piensen los otros, al fin y al cabo son los pensamientos y las inseguridades de los otros. No dejes que ellos entren en vos, vales mucho, pequeño.
Nunca dejes de leer. Siempre que no sepas algo, averigua de que se trata. Es preferible callar en la ignorancia a hablar pavadas y mentiras.
Tené siempre presente que decir que NO, puede ser ser negativo, pero también positivo.
Tené siempre presente que decir que SI, es riesgoso, pero siempre vale la pena.
No te voy a contar que cosas te van a deparar con el correr de los años. Si te puedo decir que vas a tener una familia hermosa, con personas que aun no conoces. Vas a tener amigos que te van a durar mucho tiempo, y vas a tener amores, porque lo enamoradizo que sos ahora, no se va a ir de grande.
Esos amores te van a dar momentos bellos, pero también te lastimarán. Sentirás que sos el peor del mundo, pero no te olvides que sos una gran persona, mas allá del dolor y la tristeza.
Te prometo que un día, vas a mirar para atrás, como lo estoy haciendo yo hoy, y vas a descubrir que fuiste feliz. Fuiste y sos un niño feliz, porque a pesar de haberte faltado muchas cosas materiales, y afectivas, siempre tuviste el amor de tu familia, y por sobre todas las cosas, te tuviste a vos.
Me despido diciendo que ya no vas a estar mas solo en mi corazón: ahora que se que estas, te quiero conmigo, caminando de la mano, aprendiendo y equivocándonos las veces que sean necesarias para ser mas felices aún.


Antü.

martes, 7 de agosto de 2018

Extrañándote



¿Qué hago con este “extrañarte” tan intenso que siento en mi pecho?
¿Qué hago ahora que estoy caminando por la ciudad, mirando como los autos pasan, como la gente deambula y yo acá, pensándote?
¿Que hago con este sentir que me desborda el alma, si no te tengo en mis brazos en cada segundo, en cada instante?
¿Cómo puedo soportar esta necesidad imperiosa de tenerte, de tocarte, de sentirte?
¿Cómo hago, si hace apenas unas horas te deje de ver, si hace apenas unos instantes te fuiste de mi lado?
Y sin embargo, te extraño, te pienso, estás en mi mente, pero también estás en mi cuerpo, estás en mi alma, estás en mis manos. Estás también en mis pasos, estás en el humo del cigarrillo que sale de mi boca. Estás, y no estás.
Y como dijo Mario Benedetti: “porque te tengo, y no”.
Será una noche larga, será una noche para pensar y tratar de responder, ¿qué hago con todo este amor?

Antü.

viernes, 27 de julio de 2018

En el interior de sus ojos.

Hoy me siento a escribir, acompañado de sonido de la lluvia caer en el patio, el susurro de un viento insolente que golpea las ventanas, como pidiendo pasar. Hay un cielo nublado, que hacen que el día sea gris, frío, yermo, inhóspito. Pero al mismo tiempo, lo que ocurre en mi interior, es lo opuesto a como esta este día de invierno.
Me siento a escribir aquello que tanto me cuesta expresar, tal vez por incapacidad, tal vez por inseguridad, tal vez por cobardía, o simplemente porque no lo se explicar.
Amo a una mujer.
Si, la amo, con todo lo que eso conlleva: los claros, los oscuros, las risas, las lágrimas, la alegría, la melancolía. La amo con su valentía y su cobardía, con sus certezas y sus inseguridades, con sus palabras y con sus silencios. La amo con nuestros pasados, el suyo, el mío; con nuestro presente, sorprendente y deslumbrante; con nuestro futuro, inciertamente maravilloso.
Amo a una mujer, amo a ésta mujer; la amo a ella.
Ella es dueña de todo aquello que yo creía que no existía, de cosas que creí extintas. Ella puede llevarme por los cielos como un barrilete es llevado por el viento y también puede arrastrarme por la tierra como un carrito de un niño.
Ella tiene una galaxia en cada uno de sus ojos, llena de estrellas, llena de misterios infinitos, y de maravillas nunca vistas. Sus ojos, cual talón de Aquiles, me vulneran, me desarman las estructuras armadas en materias del corazón. Me dejan desnudo, a su lado, perdido en ese mar de constelaciones y nebulosas.
Ella tiene la mágica capacidad de tocarme el alma, de extraer la esencia y poner a disposición de ella, pero también de mi, permitiéndome descubrir que se puede ser feliz, mas allá de la razón.
Ella apareció en mi vida, cuando mas la necesitaba, cuando mas vulnerable estaba, cuando mas creí que el tiempo se me escurriría de las manos, estando en soledad. Desembarcó en este puerto, con un par de canciones en su haber, una sonrisa maravillosa, una mirada expectante y un silencio respetuoso para permitirse escuchar.
Y me habló de almas, y de piedras. Me dijo tantas cosas, hermosas, que aún hoy recuerdo.
Me dijo que un mes, como Abril, podía ser bello a pesar de que para mi había sido solo tormenta.
Me dijo que un beso en la nariz, podía ser una maravillosa expresión de amor.
Me dijo que en la vida, todo, pero absolutamente todo pasa, excepto el amor.
Me dijo que dar un abrazo sana, a pesar de que no exista un por qué para hacerlo.
Me dijo que me amaba, que era importante para ella, y que se sentía feliz.
Me dijo que tenía que desconectar el cerebro, para poder conectar el corazón.
Me dijo que yo le estaba enseñando cosas que ella desconocía. Ella no sabía que la que me estaba enseñando era ella a mi.
Y entre tanto que me dijo, mi corazón, que es como un copón de vino antiguo, se fue llenando gota a gota de ella, de su amor, y de su luz. Y cuando ese amor lleno el copón, empezó a desbordar, a correr por todos lados, como corre un río embravecido hacia el mar; con fuerza, con intensidad, con entrega, con amor. Así fue como mi corazón empezó a fluir, como fluye el agua de un manantial, para luego convertirse en un arroyo, para pasar a ser un río, y que ese río será mar, y ese mar, océano. Y ese océano, sera parte de un planeta, que junto a otros, sera un sistema planetario, que es parte de una galaxia, y que esa galaxia existe, sola y exclusivamente en sus ojos, en el interior de los ojos de ella.

Antü.


viernes, 1 de junio de 2018

Tu fantasma



Al recorrer los espacios compartidos, aparece tu fantasma. 
Ese fantasma que me acecha en noches perdidas, de insomnio y de pensar. Ese fantasma tan tuyo como mío. Ese fantasma de vos.
Te reconstruía constantemente habitando espacios en los que ya no estas. 
Te veía sonriendo sentada en una silla, o caminando por el interminable pasillo, trayendo paz donde solo había caos. 
Por momentos esperaba, que pasaras la puerta, que cruzaras el umbral. Esperaba, cual iluso, que de golpe, sin quererlo, de sorpresa, tus ojos se encontraran con los míos. Mis manos, hoy frías, esperaron constantemente el roce de tu calidez, mis hombros extrañaron tus manos sobre ellos.
Creo escucharte, por momentos, hablar con otra persona, o reír, o simplemente conversar conmigo.

Ya no estás.
Ya no estás, y temo no acostumbrarme.
Ya no estás, y no hay retorno.

Si pienso en el tiempo que perdí, en los momentos que deje pasar, me angustio. Porque hoy no estás, y no estarás mas.

Y de pronto, en medio de la muchedumbre, entre la brisa otoñal y las voces perdidas, apareciste. Estabas de pie, en medio de la gente, mirándome, sonriendo, como siempre, como quiero recordarte. 
Y fui feliz, pero...
¿Realmente eras vos, o, acaso era tu fantasma?

Antü.



martes, 6 de octubre de 2015

La otra copa del brindis

Al principio ella fue una serena conflagración 
un rostro que no fingía ni siquiera su belleza
unas manos que de a poco inventaban un lenguaje
una piel memorable y convicta 
una mirada limpia sin traiciones
una voz que caldeaba la risa
unos labios nupciales
un brindis.

Es increíble pero a pesar de todo
él tuvo tiempo para decirse 
xqué sencillo y también
no importa que el futuro
sea una oscura maleza.

La manera tan poco suntuaria
que escogieron sus mutuas tentaciones
fue un estupor alegre
sin culpa ni disculpa
él se sintió optimista
nutrido
renovado
tan lejos del sollozo y la nostalgia
tan cómodo en su sangre y en la de ella
tan vivo sobre el vértice de musgo
tan hallado en la espera
que después del amor salió a la noche
sin luna y no importaba
sin gente y no importaba
sin dios y no importaba
a desmontar la anécdota
a componer la euforia
a recoger su parte del botín.

Mas su mitad de amor
se negó a ser mitad
y de pronto él sintió
que sin ella sus brazos estaban tan vacíos
que sin ella sus ojos no tenían qué mirar
que sin ella su cuerpo de ningún modo era
la otra copa del brindis.

Y de nuevo se dijo
qué sencillo
pero ahora
lamentó que el futuro fuera oscura maleza.

Sólo entonces pensó en ella
eligiéndola
y sin dolor sin desesperaciones
sin angustia y sin miedo
dócilmente empezó
como otras noches
a necesitarla.

Mario Benedetti.

jueves, 10 de septiembre de 2015

En el río.


¿Quién hubiera dicho que te encontraría justo ahora, justo en este momento? ¿Quién diría que después del camino recorrido por ambos, confluiríamos en un mismo río?
Aun cuesta manejar el caudal, por momento desbordante, por momentos estático. Cuesta encontrar las palabras justas, para decirte que te quiero cuidar, que necesito tenerte en mis brazos y abrazarte hasta que nuestros cuerpos se fusionen como ocurre en las estrellas.
Mucho hemos pasado; demasiado dolores, demasiadas tristezas que nos han herido de muerte, pero aquí estamos, sobreviviendo a la vida, redescubriendo que puede existir una alternativa a lo gris de nuestros días. Aunque duele la dificultad de encontrarnos, consuela la certeza de que estamos aquí. En el mismo camino.
Hoy estoy aquí, y te tengo de la mano, para que la marea no nos arrastre. Me aterra pensar en la posibilidad de que mis manos pierdan fuerza y te marches, y temo no volver a encontrarte más.
No me olvides.
No me pierdas de vista.

Antü

martes, 14 de enero de 2014

Opiniones

Un hombre deseaba violentamente a una mujer,
a unas cuantas personas no les parecía bien,
un hombre deseaba locamente volar,
a unas cuantas personas les parecía mal,
un hombre deseaba ardientemente la Revolución
y contra la opinión de la gendarmería
trepó sobre muros secos de lo debido,
abrió el pecho y sacándose los alrededores de su corazón,
agitaba violentamente a una mujer,
volaba locamente por el techo del mundo
y los pueblos ardían, las banderas.

Juan Gelman.

jueves, 19 de diciembre de 2013

Lo peor del amor

Lo peor del amor cuando termina
son las habitaciones ventiladas,
el puré de reproches con sardinas,
las golondrinas muertas en la almohada.

Lo malo del después son los despojos
que embalsaman al humo de los sueños,
los teléfonos que hablan con los ojos,
el sístole sin diástole sin dueño.

Lo más ingrato es encalar la casa,
remendar las virtudes veniales,
condenar a la hoguera los archivos.

Lo peor del amor es cuando pasa,
cuando al punto final de los finales
no le quedan dos puntos suspensivos…

Joaquín Sabina

lunes, 9 de diciembre de 2013

Deseo

Te seguiré hasta el final
te buscaré en todas partes
bajo la luz y las sombras
y en los dibujos del aire.

Te seguiré hasta el final
te pediré de rodillas
que te desnudes amor
te mostraré mis heridas.

Y con las luces del alba
antes que tú te despiertes
se hará ceniza el deseo
me marcharé para siempre.

Te seguiré hasta el final
entre los musgos del bosque
te pediré tantas veces
que hagamos nuestra la noche.

Te seguiré hasta el final
con el tesón del acero
te buscaré por la lluvia
para mojarme en tu beso.

Y con las luces del alba
antes que tú te despiertes
se hará ceniza el deseo
me marcharé para siempre
y cuando todo se acabe
y se hagan polvo las alas
no habré sabido por qué
me he vuelto loco por nada.

Te seguiré hasta el final
por la ladera del viento
para rogarte, por Dios
que me hagas sitio en tus besos.

Y con las luces del alba
antes que tú te despiertes
se hará ceniza el deseo
me marcharé para siempre
y cuando todo se acabe
y se hagan polvo las alas
no habré sabido por qué
me he vuelto loco por nada...

Pedro Guerra


domingo, 20 de octubre de 2013

Un año sin escribir


Hace un año que no escribo. Hace mucho tiempo que no encuentro las musas para hacerlo. Aquella dama del pasado me arrebató hasta la última gota de inspiración. Se llevo con ella, mis sueños y mis palabras, mis noches y mis agonías. Quedaron en mi, retazos de un alma que levantó vuelo, confiado de llegar a destino, pero cayó en las profundidades más oscuras de mí existir. 
Hace un año que no escribo. Ya no había palabra alguna que pudiese expresar mi pesar. Pero hoy llegó usted a la puerta de mi vida, con sus penas, con su historia y sus alegrías. Llego con su mirada, tan clara como el mar, con la sonrisa cómplice de la felicidad. Arrasó con toda la furia, los viejos recuerdos de mí ser, dejando la tierra limpia para una nueva siembra. 
No logro comprender que es lo que sucede, aún es muy pronto para ello, pero es raro y mágico, a la vez, que esto ocurra. Aún no le he dicho lo que pasa, es que necesito quemarme con mis sentimientos, ponerlos a prueba en mi vida. Prometo decirle lo que siento, cuando llegue el momento. Hoy me conformo, con que luego de un año, he vuelto a escribir.

sábado, 9 de febrero de 2013

Soñando besos

¿Cuantas veces soñé con tu boca?
¿Cuántas noches se llevaron tus besos?
¿Cuántos kilómetros llevo persiguiéndote en mis quimeras?
Hoy, por fin, te alcancé, y lo más hermoso es que fue en la realidad, estando despierto.
Nos miramos y el silencio nos abrazó. Ese silencio voraz que muchas veces nos asusto, que en tantas ocasiones buscamos explicar. Ese silencio, hoy fue nuestro cómplice, nuestro aliado, quien nos dijo al oído que un amor solo se vive y se siente. Hoy entendí el significado del silencio.
Te miré y solo te miré. Vi en tu mirada, el amor que tu boca me negaba y entendí que era hora de liberarlo de tus bellos ojos. Y fue mágico, maravilloso, utópico. Tus labios y los míos, entrelazados en ese extraordinario instante de eternidad. Un simple beso, que movilizó cada vibra de nuestro cuerpo, cada rincón del alma, cada recoveco de nuestro ser. Detrás nuestro, las luces del escenario apagadas, el telón cerrado y un aire de paz que nos cubría.
Mientras nuestras manos estaban unidas, sentía que estaba soñando nuevamente. Un sueño, del que hoy no quiero despertar, y que quiero seguir soñando cada noche, cada día. Luego, cada uno marchó, con una sonrisa y el sabor de un beso entregado a la felicidad.

Antü.

domingo, 16 de diciembre de 2012

Tus colores

Colores del tiempo,
colores dentro de ti,
quisiera usar tus colores
para pintar mi espectro,
claroscuro,
blanco y negro.

El color de tu mirada
cuando me observas desde lejos
ese color pintaría en los cielos,
los colores de tu voz
cuando me hablas y te siento,
o el color de tu sonrisa
cuando me bebes desde adentro.

Colores y recuerdos,
delineados en el blanco lienzo
con delicada luz y quebrada sombra,
siguiendo los contornos de mi memoria,
buscando los tonos que pueda enmarcar
en mí pecho,
junto al altar de tu lecho.

Colores como ofrendas,
colores como rezos,
 así tomo tus colores
y los transformo en flores
de sutiles fantasmas,
para saber que los tomo
de aquella silueta lejana.

Colores en el viento,
colores en el mar,
colores del pensamiento,
estos son los colores
que me dejó tu reflejo
y ahora a la distancia los pinto
como besos, para colorear mis
tristezas y mis desvelos,
para ponerle tus colores
a mi destino en blanco y negro.

Errante Peregrino


lunes, 26 de noviembre de 2012

El hallazgo

Estoy seguro de que algo hallé.
Solo resta averiguar qué.
Tanto tiempo me llevo encontrarte,
Ahora ya no quiero soltarte.

Buscaré en lo profundo de tus ojos.
Oscuras noches quedan atrás,
Con el sueño mágico de tu boca
Ahogaré las penas, en un beso maravilloso.

Espero con ansias rememorar ese instante
Sobre el aire, en el mar, poder amarte.

Mostrarte cada rincón del mundo, cada recoveco del alma.
Imaginar, a tu lado, que estamos soñando
Amarrándote a mi cuerpo, hasta el fin de los tiempos…

Antü

jueves, 15 de noviembre de 2012

Tengo un plan



Es buscarte sin buscarte.
Es encontrarte sin encontrarte.
Es tocarte sin tocarte.
Es verte sin verte.
Es hablarte sin hablarte.
Es sentirte con locura.

Es cerrar los ojos y crearte.
Es abrir los ojos y rozarte en un suspiro.
Es dejar que las magias nos envuelvan.
Es entregarnos enteros al encuentro.
Es fusionarnos en vuelo.
Es trasgredir nuestras formas en una sola.

Tan solo dejarnos exhaustos de sentido.

Majo Velázquez.

sábado, 10 de noviembre de 2012

Divina tentación

Ahí estas mujer, radiante, esplendida. Te observo desde el silencio de mi alma y te pienso. Sueño con tu boca, con tus labios, con tu piel y con tus manos. Te veo en la cima de la colina más lejana y yo, viejo alpinista temo escalar. Te miro e imagino que vos haces lo mismo. Te idealizo en mi mente enamorada y construyo teoremas e hipótesis sobre el amor y el deseo. Tomo coraje y comienzo a moverme. Por momentos, dubitativo, por otros convencido. A cada paso, mas clara es la imagen de tu rostro, pero los miedos vuelven.
En el fondo del corazón, algo me recuerdo que sos un fruto prohibido, sos la manzana del paraíso que no puede ser tocada, porque son muchas las cosas que se podrían perder si caemos en la divina tentación.
Cuando alguien se cruza en la vida de otra persona es por algo. Nada en esta vida es obra del azar, siempre es obra de Dios y del Destino, que buscan unir caminos que se pueden complementar.
Asumo los riesgos, siendo conciente de las consecuencias que podría acarrear.
Cuando te alcance, sin miedos y sin prejuicios morderé la manzana.
Morderé tu boca.
Antü.

domingo, 7 de octubre de 2012

Sobre héroes y tumbas (extracto)

Iba al café La Academia. ¿A qué iba? A ver a Castellanos, a Alonso, a seguir las eternas partidas de ajedrez. A ver lo de siempre. Porque todavía no había llegado el momento de comprender que la costumbre es falaz y que nuestros pasos mecánicos no nos conducen siempre a la misma realidad; porque ignoraba todavía que la realidad es sorpresiva y, dada la naturaleza de los hombres, a la larga, trágica. Con Alonso jugaba un nuevo que se parecía a Emil Ludwig. Se Llamaba Max Steinberg. Puede parecer asombroso que gente desconocida y al parecer encontrada por azar, me llevara hasta alguien que había nacido en mi mismo pueblo, que pertenecía a una familia vinculada a la nuestra tan entrañablemente. Aquí deberíamos admitir uno de los axiomas maniáticos de Fernando: no hay casualidades sino destinos. No se encuentra sino lo que se busca, y se busca lo que en cierto modo está escondido en lo más profundo y oscuro de nuestro corazón. Porque si no, ¿cómo el encuentro con una misma persona no produce en dos seres los mismos resultados? ¿Por qué a uno el encuentro con un revolucionario lo lleva a la revolución y al otro lo deja indiferente? Razón por la cual parece como que uno termina por encontrarse al final con las personas que debe encontrar, quedando así la casualidad reducida a límites muy modestos. De modo que esos encuentros que en la vida de cada uno nos parecen asombrosos, como el reencuentro mío con Fernando, no son otra cosa que la consecuencia de esas fuerzas desconocidas que nos aproximan a través de la multitud indiferente, como las limaduras de hierro se orientan a distancia hasta los polos de un poderoso imán; movimientos que constituirían motivo de asombro para las limaduras si tuviesen alguna conciencia de sus actos sin alcanzar a tener, empero, un conocimiento pleno y total de la realidad. 
Así, marchamos un poco como sonámbulos, pero con la misma seguridad de los sonámbulos, hacia los seres que de algún modo son desde el comienzo nuestros destinatarios. Y he caído en estos pensamientos porque estaba a punto de decirle, hace un instante, que mi vida, hasta el encuentro con Carlos, había sido la de un estudiante cualquiera: con sus típicos problemas e ilusiones, con sus bromas en las aulas o en la pensión, con sus primeros amores y con sus audacias y timideces. Y ya antes de empezar a escribir esas palabras comprendí que no era del todo cierto, que iba a dar una idea equivocada de mi período anterior al encuentro, y que esa idea equivocada iba a ser sorprendente de lo que en verdad fue mi reencuentro con Fernando. El asombro queda reducido y generalmente aniquilado cuando miramos más a fondo las circunstancias que rodearon al hecho aparentemente insólito. Y así, en definitiva, parece quedar relegado al mero mundo de las apariencias, como hijo de la miopía, la torpeza y la distracción.

Ernesto Sábato.

domingo, 16 de septiembre de 2012

Te esperé

Sentado debajo de la luna y pensándote, te estaba esperando. Miraba la puerta ansiando el momento de verte atravesarla, te imaginaba cruzando el umbral de las utopías; pero nunca pasó. Nunca llegaste a mis ojos. Nunca te vi arribar a los sueños de un loco iluso que sentía que allí ibas a estar. 
Mirando el cielo, me detuve en una estrella que brillaba a lo alto. Al observarla pensé si en ese momento, vos, donde quiera que estuvieses, la estarías mirando. Cuando creí que si, sentí un aire de paz que recorrió mi cuerpo, sentí que de alguna forma, algo de lo que decía, podía servir para socavar las penas de tu alma. Pero enseguida caí en el otro lado de lo que sentía: ¿y si no la mirabas, porque tus ojos estaban en otra estrella o porque, simplemente, no podías arriesgarte a cambiar de estrella? 
El frío de la noche ya había comenzado a dejar rastros en mis manos, el cigarrillo se consumía lento y constante, como las esperanzas de verte llegar. Cuando ya el sol, comenzó a regalar sus primeros rayos al alba, ahí entendí que no ibas a llegar y me marche a dormir, con tus ojos en mi mente, con tus manos en mi alma y con tu nombre en mi pecho.

Antü.

sábado, 1 de septiembre de 2012

Aqui quedo yo

Miro por la ventana y veo como te marchas.
Un simple adiós sale de tu boca y se pierde en los sueños perdidos de un joven cautivado que reza por tu amor. En cada momento, te escapas como agua por mis manos cuando intento agarrarla. No puedo evitar sentir la necesidad de que no te vayas. Tanto tiempo oculto bajo el manto del silencio, que una vez decidido a escribir una nueva pagina en mi vida, no puedo retener el vendaval de pasión y pensamientos que surge, cual volcán en erupción, del medio de mi pecho.


La otra noche te soñé. Te tenía frente a mi, y yo tan solo te miraba. Miraba tus ojos y me perdía en el maravilloso y misterioso infinito de tus secretos. Te miraba y mi corazón aceleraba. Mis manos, temblorosas, se acercaban a tus manos y las sujetaban. Te tomaba de las manos, y te acariciaba. Mi consciente bien en claro tenía que simplemente era una quimera irracional de mis mayores anhelos.
A veces pienso cómo haré para demostrarte todo lo que siento. Es ahí cuando llego al callejón sin salida, donde no se como continuar. Sin verte, sin hablarte, sin mirarte, sin sentirte, es como pretender perder el miedo a nadar sin tocar el agua.
Y cuando dices adiós, te vas. Y todo continua, el tiempo sigue su curso, el reloj no detiene su marcha y aquí quedo ... pensándote.


Antü

miércoles, 22 de agosto de 2012

No te salves

No te quedes inmóvil
al borde del camino,
no congeles el júbilo
no quieras con desgana.
No te salves ahora ni nunca,
no te salves
no te llenes de calma
no reserves del mundo
sólo un rincón tranquilo.
No dejes caer los párpados pesados
como juicios,
no te quedes sin labios,
no te duermas sin sueño,
no te pienses sin sangre,
no te juzgues sin tiempo
pero si pese a todo no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo sólo un rincón tranquilo
y dejas caer los párpados pesados como juicios
y te secas sin labios y te duermes sin sueño
y te piensas sin sangre y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil al borde del camino
y te salvas entonces no te quedes conmigo.

Mario Benedetti.